Herramientas UX: prueba con usuarios reales

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Si estás trabajando con empeño para que los usuarios adopten y utilicen un producto digital, vas por buen camino. Esa es, justamente, la esencia del Diseño UX. Para que un producto o servicio sobreviva en el mercado entran en juego varios factores, pero la aprobación de las personas que van a usarlo es fundamental. Por lo tanto, la prueba con usuarios reales es otra herramienta UX que tienes que considerar.

En la “teoría” las ideas pueden funcionar muy bien. Pero, ¿qué sucede en la “práctica” cuando el producto está en la calle? Validar hipótesis de diseño es crucial en todo proyecto UX. En la mayoría de los casos, las empresas buscan omitir estas pruebas para ahorrar tiempo y dinero. No se dan cuenta de que, a la larga, todo eso puede salir mucho más caro.

Validar hipótesis durante el diseño de interacción UX, es primordial antes de continuar con la programación. El objetivo de esta herramienta es testear el funcionamiento, la interacción y la usabilidad de un producto o servicio. Para eso, es necesario reclutar a personas para que lo prueben.

Pero antes de avanzar con el reclutamiento, primero será preciso desarrollar el prototipo que se utilizará con los usuarios para realizar las pruebas. Básicamente, un prototipo es una simulación o representación del producto o servicio digital que se está desarrollando. Su función, al ponerse a prueba con los usuarios, es detectar huecos en la estructura, fallas de usabilidad, errores y puntos a mejorar en la interacción del sistema con los usuarios.

Toda la información recogida durante estas pruebas permitirá al equipo de desarrollo perfeccionar o dar cierre a detalles relacionados con la usabilidad.

Ejecutando una prueba con usuarios reales

Como hemos mencionado, para llevar adelante una prueba con usuarios reales, se necesitan dos recursos: los prototipos y, obviamente, las personas. ¿Cómo se preparan los prototipos y cómo se recluta a los usuarios? Veamos cada punto.

Si bien existen varias maneras de armar prototipos, es perfectamente viable partir desde otras herramientas UX. Es decir, pueden realizarse prototipos utilizando un grupo de wireframes de baja o alta intensidad, o bien con maquetas de diseño de interfaz de baja o alta intensidad.

En cualquier caso, las pruebas tendrán la misma finalidad: testear el funcionamiento de un sistema y asegurarse de que funciona como el equipo UX espera. ¿Y si los resultados son negativos? Bueno, para eso existe la prueba con usuarios reales: ¡habrá que reconsiderar algunos aspectos y corregir!

Como sea, prototipar tiene una utilidad central, al menos en dos 2 etapas: por un lado, poner a prueba y validar los wireframes antes de comenzar con el diseño de la interfaz; por el otro, poner a prueba y validar las maquetas antes de comenzar las tareas de programación.

Hay mucho más para aprender acerca de la acción de prototipar, los conceptos de baja y alta intensidad, y las clases de prototipos —funcionales e interactivos—, pero este artículo está orientado a las pruebas con usuarios reales, así que vayamos directamente a eso.

Reclutar a las personas que harán las pruebas es una tarea significativa. Obviamente, la selección de voluntarios no puede llevarse a cabo de manera improvisada. Es necesario hacer una búsqueda inteligente de usuarios en base a los arquetipos que se delinearon al principio del proyecto.

Superada esa etapa de reclutamiento, que por cierto puede ser algo difícil dependiendo del nivel de complejidad de los arquetipos, ¿cómo se ejecuta una prueba con usuarios reales?

Lo más importante es explicarle a las personas que la evaluación se está realizando sobre el producto o servicio, y no sobre ellos o ellas. Lo que se testea es el sistema, y no el usuario. Luego, cada usuario recibe instrucciones claras sobre una serie de tareas que debe realizar y se le entrega el prototipo a manipular.

A continuación, el consultor UX tendrá que observar las acciones de cada uno, escuchar sus reflexiones y registrar todo el test con el mayor nivel de detalle posible: además de capturar las pantallas del producto, se recomienda grabar las sesiones en video para luego poder evaluar los movimientos y gestos de los usuarios. ¡Toda pizca de información es importante!

Una vez finalizada la prueba con los usuarios, habiendo recopilado anotaciones, grabaciones en video, registro de pantallas, audios, etc, el equipo UX podrá analizar los resultados y elaborar un informe que permita identificar el aprendizaje y actuar en consecuencia.

Si todo salió bien, si se pudo validar la hipótesis del diseño, ya se podrá pasar a la siguiente etapa. Pero si el equipo visualiza que hay tareas que el usuario no puede resolver o no entiende, que algo no está funcionando como se esperaba, habrá que reevaluar el diseño y aplicar las mejoras necesarias.

Aprende a realizar una prueba con usuarios reales

¿Comprendes por qué insistimos tanto con la prueba con usuarios reales? Si el prototipo pasa el examen, por decirlo de alguna manera, entonces tendrás toda la confianza para seguir avanzando. Si sucede lo contrario, no te desanimes. Es perfectamente normal que algunas cuestiones tengan que ser retocadas y perfeccionadas.

Un dato importante: no es necesario que pongas en práctica prototipos perfectamente fieles al producto final. Como dijimos, la idea de la prueba con usuarios reales es disminuir el margen de error y disipar dudas, para que el producto que se está por lanzar sea 100% usable y proporcione una buena experiencia.

Aunque en esta nota abarcamos bastante información, queda mucho por aprender. Te sugerimos visitar la página de nuestra Escuela UX, donde encontrarás cursos de capacitación y certificaciones que te permitirán profundizar y sumar nuevos conocimientos.

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