Keep it simple, Stupid
1 Comentario | Publicado por Jorge el 3 de Junio de 2008
La siguiente es la traducción del artículo aparecido en Wired “The brash boys al 37 Signals will tell you: Keep it simple, stupid” sobre el trabajo de David Heinemeier Hansson (DHH) y Jason Fried de la casa de software y diseño de Chicago, 37 Signals.
Basecamp, aplicación 2.0 para la administración de proyectos es la herramienta que usamos en AyerViernes hace mucho. Sabemos y gozamos a diario de la facilidad, claridad y capacidad de crecer con nosotros que ha tenido la herramienta (ya estamos con la cuenta Best Plan) y compartimos la visión de 37 Signals para las aplicaciones de facilidad y simplicidad de las soluciones web-based cuya característica básica es hacer una sola cosa pero hacerla muy bien.
“Lo pequeño es hermoso”, sentencia que debemos al filósofo Ernst Friedrich “Fritz” Schumacher es la base de la visión de DHH como llaman los fieles seguidores del mítico líder de 37 Signals y que compartimos abiertamente en el sentido del tamaño de una compañía como AyerViernes, su localización (en Viña del Mar, no en Santiago) la locura de sus miembros, la visión sobre los nuevos modelos de negocios en los medios digitales, nuestra idea sobre cuántos debemos ser (paramos en 16) y sobre todo la porfiada manía de poner todo en duda, incluso nuestra Metodología.
Nos interesó traducirlo por la discusión que se abrió con Donald Norman sobre cómo diseñar para web, qué hacer para apuntar soluciones web-based que ayuden a los usuarios y sobre todo por la idea de pequeña empresa (son 10) que ayuda a cambiar el mundo digital como modelo estratégico de negocios digitales y que se acerca al planteamiento de la economía de la Larga Cola o Long Tail.
Acá va (si deseas descargarlo, haz click acá).
“Para los 300 desarrolladores de software que repletaban aquella sala de conferencias de Vancouver, David Heinemeier Hansson era más que un programador. El era un visionario, el creador de Ruby on Rails, una plantilla de software que potenciaba un número cada vez mayor de recientes aplicaciones de Internet. Él era una clase de Filósofo-Rey, cuya ética minimalista propuso una nueva forma de pensar acerca de los negocios y el software.
Y él, era una celebridad, con esa apariencia juvenil, una precoz confianza en sí mismo, y fanáticos que invocan su nombre con tanta frecuencia que utilizan sus iniciales como abreviatura: DHH. Cuando Hansson se presentó en el Instituto británico de Columbia para ello, su primera conferencia acerca de Ruby on Rails, la sala se llenó de una clase de emoción envolvente como la que se siente en la apertura de los conciertos de Hannah Montana.
El programa tipificó el discurso de Hansson como una colección de “expresiones efusivas” y “cuentos favoritos provenientes de la tierra de justa indignación”, y él no defraudó. Comenzó felicitando a la naciente comunidad de Ruby on Rails (y, por extensión, a sí mismo), citando una letanía de logros impresionantes: 500.000 descargas de código, 16 libros de cómo hacer, mencionados en Wired y otras publicaciones, y varios premios de la industria - incluyendo, para Hansson, ser nominado como Hacker del Año, otorgado por Google y O’Reilly Media.
Pero no todo el mundo estaba convencido de potencial revolucionario de Rails. Los críticos habían estado diciendo que Rails no era lo suficientemente versátil, que no podía manejar grandes cantidades de tráfico, y que Hansson mismo era arrogante. “Arrogante es generalmente algo que usted dice a alguien como un insulto”, dijo Hansson. “Pero cuando yo realmente busqué el término – Tener un gran sentido de importancia o de las habilidades de si mismo” - pensé, es cierto”.
Entonces, hizo click en la siguiente diapositiva, con letras blancas en un fondo oscuro en donde expuso su respuesta a aquellos pesimistas: “Fuck you”. La multitud estalló en risas y aplausos.
El don de programación persuasivo que Hasson posee puede ser un cliché por todos sabido. Sin embargo, ya han transcurridos casi dos años desde que se pronunció este discurso, y tanto él como sus socios desarrolladores de software de 37signals han respaldado lo dicho. Rails ha continuado su racha de popularidad.
A lo largo de los años, decenas de miles de programadores lo han utilizado para crear un sinnúmero de aplicaciones en línea, incluidos los servicios de podcasting de Odeo y el fenómeno nanoblogging Twitter. Y Basecamp, el software de soporte online fácil de usar, optimizado con Rails de 37signals, ya cuenta con más de 2 millones de registros. Signal vs Noise, el blog de 37signals, registra 75.000 lectores al día. Hansson y el cofundador de 37signals, Jason Fried son “venerados”, dice el autor Seth Godin, conocido por su trayectoria en marketing y negocios, y agrega que “ellos están muy cerca de llegar a ser semidioses en línea”.
Aún más, su visión una vez herética - que hay belleza y sabiduría en la web introducida en un software ideal construido para realizar tareas pequeñas- se ha convertido en sabiduría convencional.
En los dos años transcurridos desde la exposición de Hansson, Google lanzó Apps, la alternativa relativamente gratis del suite de Microsoft Office; Facebook ponía a disposición su plataforma para desarrolladores independientes, desencadenando una serie de mini-aplicaciones que ofrecen todo, desde el intercambio de lista de reproducción hasta episodios de Boggle; la página Salesforce.com presentaba AppExchange, la cual entregó desarrolladores de software corporativos una plataforma para la venta de programas pequeños de descarga, los prodigios de “widgets” RockYou’s Lance Tokuda y Max Levchin de Slide se habían convertido en celebridades, y los inversionistas abrían sus billeteras en busca de lo nuevo.
“La simplicidad es la cosa más importante en la tecnología”, dice Paul Graham, cofundador de Y Combinator en su primera etapa, “y de a poco está adquiriendo importancia”.
Nada de esto ha hecho que Hansson logre tener un poco de modestia. Ha dicho que Microsoft es “totalmente opcional”, se refirió a Java como “demasiado usada”, y describió las aplicaciones Flash como “horribles”.
Pero si Hansson no ha cambiado mucho, tampoco lo han hecho el marco de programación creado por él o la empresa que encabeza. Para algunos, eso es un problema. Hansson y Fried se han negado rotundamente a expandir su empresa, fortalecer sus productos, o explicar sus planes para el futuro. Ahora, los críticos dicen que la visión reaccionaria que ambos comparten de ver las cosas más simples ha hecho que sus productos sean menos útiles y podría costarles influencia, clientes y millones de dólares.
Hansson tiene una respuesta previsible para tales acusaciones. “Yo no voy por ahí diciendo a todo el que me encuentro “Fuck you” dice, “pero a veces es la mejor respuesta.”
La característica que define a Ruby on Rails es, como su nombre indica, la velocidad. Utilizando Rails, un programador experto puede crear una aplicación sencilla de blogs en 15 minutos o una base de datos para fotografía en cinco. Dos chicos crearon Twitter en dos semanas.
A cambio de esa velocidad, los programadores aceptan que Hasson conoce el mejor enfoque para el diseño de un software. Mientras la mayoría de lenguajes de programación requieren codificadores para construir cada nueva aplicación a partir de cero, Rails ofrece a los desarrolladores un conjunto de configuraciones que les permiten ahorrarse trabajo de más. Esto hace que Rails sea ideal para la creación de aplicaciones livianas, con poco diseño basado en la Web, lo cual coincide bastante con lo que piensan Fried y Hansson de cómo debería ser un software: como dice Fried, “limitarse a lo esencial”
Fried desarrolló su teoría de diseño mejorado de software en 1994 en su primera etapa en la Universidad de Arizona. Él estaba buscando un programa simple de base de datos para catalogar su colección de música: “he bajado un montón y todos ellos eran malísimos”, dice Fried. En lugar de centrarse en lo fácil que puede ser la tarea, se sobrecarga de opciones que sólo complican el proceso. Y dijo: “yo puedo mejorar esto”, así que creó su propio programa, denominado Audiofile, y lo vendió a precio de shareware $20 c/u, ganando lo suficiente como para comprarse unas cervezas.
Cuando terminó la universidad, Fried regresó a su ciudad natal, Chicago, donde formó 37signals - una empresa de diseño web, llamada así en referencia a SETI - y publicó un manifiesto en su página principal en donde mostraba su molestia en contra de las deficiencias de la mayoría del software.
“La Web debería ayudar, no frustrar”, escribió. “Sólo porque usted puede no significa que usted debería.”
En su protoblog, Signal vs noise, él además desarrolló su filosofía, “recuerde - el tamaño sí importa: un pequeño grupo de 10 buenos profesionales producen más, trabajan más, y piensan más que un gran grupo de 50 personas promedio.”
Las misivas de Fried tocaron un punto sensible, y tiempo después Signal vs Noise estaba atrayendo a un público adepto de programadores y diseñadores igualmente harto de un código complicado y desordenado y cautivo por los edictos de Fried.
Fue a través de su blog que Fried conoció a Hansson: En 2002, Hansson, entonces estudiante de la Escuela de negocios de Copenhagen, dio algunos consejos de programación luego de que Fried posteara una pregunta acerca de la mejor manera de paginación usando un lenguaje de programación llamado PHP. Se hicieron amigos rápidamente. “Nuestro punto de vista era el mismo”, dice Fried: “Keep it simple”.
Así cuando Fried quería una herramienta de colaboración en línea para sus empleados, una vez más recurría a Hansson. Trabajando 10 horas a la semana durante cuatro meses, Hansson escribió el código para apoyar el cambio de Fried a Aero interfaz. Hansson utilizó un lenguaje poco conocido llamado Ruby – el cual la mayoría de los desarrolladores consideraban demasiado lento y no muy útil - y desarrolló una serie de atajos para ayudarle a construir el programa de forma rápida y sencilla.
El resultado fue Basecamp, una liviana pero eficaz plataforma que no requiere de costosos servidores, instalaciones difíciles, o apoyo técnico. A pesar de que lo había desarrollado para su uso interno, Fried se dio cuenta del potencial comercial del programa después de mostrarlo a sus amigos y clientes quienes deseaban contar con una forma económica y más simple para que un equipo de trabajo pequeño trabajara juntos. Cuando lanzó Basecamp en Febrero de 2004, Fried contaba con tarifas de suscripción mensual, que hoy en día oscilan entre $ 12 a $ 149 dólares, para generar ventas de $ 5,000 al mes para fines del primer año de Basecamp, llegaron a la meta en 6 semanas. Cinco meses más tarde, Hansson tomó lo que había hecho con Ruby y lo dio a conocer como Ruby on Rails, el cual empezó ganando adeptos inmediatamente.
Al mismo tiempo, su software estaba empezando a ser exitoso, así era el culto de personalidad del dúo . En 2005, Fried se presentó por 10 minutos en una conferencia de Web 2.0 en O’Reilly, la reunión de algunos de las mentes más importantes e influyentes del Internet. La blogosfera se llenó de elogios (la respuesta fue tan abrumadora que el mismo Fried publicó una entrada en su blog preguntando si 37signals había “llegado a la cima.” Muchos salieron en su defensa). En 2006, la empresa había conseguido una lista de principios contrarios - no planificar, no contratar, no arreglar cada error - y lo publicó con el nombre de Getting Real, con buena aceptación.
Pero la clave para la creciente fama de Fried y Hasson puede haber estado en los 895 dólares que costaban los asientos de los seminarios en los que los acólitos celebraban el evangelio de la simplicidad radical. Después de asistir a uno, Ryan Norbauer se inspiró para lanzar Lovetastic.com, un exitoso sitio de contactos en el que había pasado ocho meses trabajando usando PHP, y el cual re-escribió completamente usando Rails. Ahora Norbauer dirige una consultoría de Rails. “Rails se ha convertido en una parte muy grande de mi vida”, dice. “No creo que estaría haciendo programación para vivir sin ella”.
Este tipo de devoción es común. Después de leer Getting Real, Sean Tierney compró 10 ejemplares para sus empleados en Grid7, una tienda para el desarrollo de aplicaciones, e insistió en que lo leyeran. “Jason Fried es un genio,” dice Tierney, quien hoy dirige un Software startup llamado Jumpbox. “Él está en contra de todo lo corporativo”.
Escondidas en un mugriento callejón de un barrio en mal estado de lofts y almacenes, más o menos a un kilómetro y medio al oeste del centro de Chicago, se encuentran las oficinas de 37signals, las cuales se ciñen al principio de la empresa, que dice que “en lo pequeño está la belleza”.
En realidad, oficinas es una palabra fuerte: el lugar se compone de cuatro escritorios ubicados contra la pared. 37signals arrienda sus 47mt² a una empresa de diseño cuyos empleados rondan la zona de trabajo de 37signals. No hay marca de 37signals, no hay recepcionista, ninguna indicación de que 37signals incluso exista.
La empresa cuenta con sólo 10 empleados, cinco de los cuales trabajan desde sus casas y ninguno de los cuales espera trabajar más de 40 horas a la semana. Pero 37signals no se ha mantenido así por pereza o por falta de oportunidades, de hecho, ha sido bastante difícil mantenerlo así. Fried dice que ha rechazado numerosas solicitudes de capitalistas de riesgo que buscan invertir en su empresa (la única excepción: el fundador de Amazon.com, Jeff Bezos, cuya empresa de inversión, Bezos Expeditions, tomó una participación minoritaria en 37signals en 2006 por un monto no revelado. La compañía dice que ha aceptado el acuerdo, ya que le ofrecen acceso a Bezos, y no por causa del dinero). Tampoco existe voluntad de parte de Fried de recibir ofertas de adquisición. “Alguien desde el exterior vería lo que lo que hacemos y podría verse tentado a decirnos: ¡Llevemos la empresa a otro nivel!” dice. “No quiero hacer nuestro software más complicado. Realmente no entiendo por qué todos se interesan en llegar a ser una Fortune 500. No acabo entender eso”.
37signals no puede apuntar a las grandes empresas, pero de todas formas sus ofertas son reducidas para clientes más pequeños, algunos de los cuales han instado a Hansson a adaptar Rails de modo que funcione mejor al manejar aplicaciones comunes. En marzo de 2007, un ingeniero de Twitter dijo en una entrevista que él tuvo dificultades para conseguir que Rails manejara el flujo masivo de tráfico en su empresa. Hansson respondió enviando un efusivo correo electrónico a Jack Dorsey, el CEO de Twitter, y criticando la empresa en su blog por jugar el “juego de culpas” en lugar de resolver sus problemas (las dos empresas ya han resuelto la controversia.) En enero, un ejecutivo del proveedor de hosting Dreamhost consideró la dificultad que algunos de sus clientes estaban teniendo al usar aplicaciones Rails. Una vez más, Hansson respondió en su Blog: “Séquese sus lágrimas de cocodrilo y retráctese de las amenazas de inminente calamidad si no dejamos de hacer todo que lo hacemos en pro de sus necesidades”.
Este tipo de hostilidad no sorprende a nadie que ha seguido a Hansson o Fried, ya que hay indicios de que su mala educación está empezando a generar una mala reacción. La sección de comentarios de Basecamp esta llena de quejas de usuarios insatisfechos, hartos con las penurias de las características del software — la funcionalidad del browser de Opera, dicen, o una versión mejor del registro de los archivos subidos — quienes están prefiriendo los productos de la competencia.
“Ellos mantienen la postura de estar en lo correcto y que el resto esta equivocado”, dice Douglas Karr, director de tecnología de una empresa de marketing de Internet, quien dejó de usar Basecamp en abril: “esto realmente me decepcionó de la empresa”. Harper Reed, quien es CTO de la empresa online de camisetas Threadless, dice que la beligerancia de los seguidores de Rails lo conmovió a él también: “se parece bastante a una religión”, dice.
Aún más, las objeciones ideológicas de 37signals a la financiación externa podría hacerla incapaz de resistir la competencia. Nicholas Carr, author of The Big Switch , dice que las empresas como 37signals no tendrán los recursos para pelear si grandes empresas con enormes economías de escala e infraestructura de back-end decide absolverlas. “Van a tener que afrontar un gran desafío”, dice.
Fried dice que no está preocupado por perder los clientes individuales de Basecamp, ya que ninguno de ellos paga más de $ 149 dólares mensuales. Señala que los ingresos totales de la compañía se duplicaron en 2007. Y además de Basecamp, otros productos de 37signals - programas basados en subscripciones como el grupo de chat Campfire, herramienta para manejo de contenidos Backpack, y administrador Highrise de información– atrae a cientos de miles de usuarios.
Pero, frente a un buffet aparentemente interminable de software tamaño aperitivos, aquellos quienes tienen influencia en la industria han comenzado a cuestionarse si la filosofía básica acerca de que las mini-aplicaciones basadas en la Web son intrínsecamente mejores que sus más complejos, pero más poderosos competidores. “El funcionamiento de tu aplicación en Rails limita mucho lo que puedes hacer”, dice Charles Forman, fundador de iminlikewithyou.com, que ha abandonado el framework por Merb, un herramienta de programación de la competencia que promete más escalabilidad.
Una reciente encuesta realizada por el Groupo NPD señaló que menos del 1 por ciento de los usuarios de computadores de escritorio habían reemplazado una aplicación de escritorio - tales como Microsoft Office - por una línea alternativa racionalizada como lo es Google Docs, aunque este último es gratuito. El Experto en diseño Don Norman, asesor de Microsoft, dice que una de las razones de la disparidad es que los clientes realmente gustan y usan las características extras. “La complejidad es un subproducto necesario de la edad moderna”, dice. “Cuando uno realmente se sienta y analiza lo que necesita para que se realice el trabajo, no es simplicidad.”
Eso es herejía dicen Fried, Hansson, y sus seguidores. Llámenlo arrogancia o idealismo, pero preferirían fallar que adaptarse. “Yo no diseño software para otras personas”, dice Hansson, “lo diseño para mí.”
Por Andrew Park, escritor de negocios en Chapel Hill, Carolina de Norte (andrewpark4@gmail.com) .
Las declaraciones más polémicas:
El blog de 37signals, Signal vs noise, es famoso por su falta de delicadeza. He aquí, algunas de las posturas de quienes conforman la compañía.
- “Si BusinessWeek quiere decir que tan sólo hacen falta US50 y una conexión a Internet para convertirse en el próximo magnate tendrá que citar un ejemplo válido. Seguro que es posible, pero definitivamente Digg no es ese ejemplo.”
- “Windows en general se ha comportado como una persona confundida y lenta. Vista por su parte parece una persona a quien se le perdieron sus medicamentos y está intentando por todos los medios no oír voces”.
- “¿Qué pasa con los iconos de marcadores sociales en la parte inferior de los blogs que diablo hacen ahí? … La intimidación es tediosa, resulta en un ruido visual extraño, y los beneficios son discutibles en el mejor de los casos”.
- “Una carta abierta a las personas que usan esos auriculares Bluetooth que parpadean: … Esa luz azul que parpadea sin cesar en realidad no es vista por quien la usa. El resto de nosotros, sin embargo, sí lo hace. Y nos molesta. Apáguenla”.
- “Sólo en el pervertido mundo de la Web puede algo tan simple y fundamental, como ganar dinero, necesitar una palabra tan estrambótica como monetizar.”
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Artículo original, Wired “The brash boys at 37 Signals will tell you: keep it simple, stupid“
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